La Gran Migración del Paleolítico europeo

Cañadas, veredas y cordeles ancestrales

Principales_vias_pecuarias

Las rutas ancestrales de los herbívoros suman 125.000 km de longitud y ocupan una superficie de medio millón de hectáreas.

La primera de las rutas (habrá más) propuesta por el proyecto de Rewilding Spain, entre Doñana y Picos de Europa, corresponde a la Cañada Real Leonesa Oriental (nº 4) , con una longitud de más de 700 km.

Tiene su inicio en la comarca de Riaño y los puerto de Tarna y Ventaniella, entre las provincias de León y Asturias. Su final llega hasta los invernaderos de Castilblanco de los Arroyos en la provincia de Sevilla, tras atravesar las provincias de León, Palencia, Valladolid, Segovia, Ávila, Toledo, Cáceres, Badajoz y Sevilla.

http://www.wikiwand.com/es/Ca%C3%B1ada_Real_Leonesa_Oriental

 

Jesús Garzón, andariego de los caminos ancestrales

Gran parte de Europa, hasta hace 10.000 años, estaba cubierta de hielo. Toda la gran fauna, la que está pintada en cuevas como Altamira, habitaba la Península. En invierno nuestras mesetas se llenaban también de hielo, y estos animales bajaban al sur, a lo que ahora es Extremadura, Andalucía o Portugal. Cuando llegaba la primavera, al empezaba a secarse el sur y retirarse las nieves y los hielos del norte, volvían a subir a las montañas. Los cazadores paleolíticos seguían a las manadas en sus migraciones. Los caminos de estas manadas fueron los primeros que existieron en la Península. Luego, hace 7.000 años, cuando el hombre domestica los rebaños, los herbívoros manejados por el hombre mantienen esos movimientos que hacía la fauna salvaje. Estas grandes manadas moviéndose entre el sur y el norte de la Península son las que han generado nuestra enorme riqueza en biodiversidad. Todo el ecosistema está adaptado a ese movimiento. Es una cuestión de capacidad de carga de ecosistemas. Los rebaños abandonaban las fincas a finales de abril camino del norte. Quedaba así todo el pasto en plena floración, lo que permitía conservar la diversidad de semillas para reponer la producción del año siguiente. Además, esa hierba que quedaba sin pastar protegía los nidos de las aves que viven en el suelo y también por supuesto las crías de los conejos, las liebres, los cervatillos, los reptiles y anfibios.        

Con la llegada del ferrocarril ya no hizo falta salir a final de abril, cinco o seis semanas antes para hacer el camino, sino que bastaba un día para transportar el ganado en vagones. Con lo cual, todas las dehesas quedan esquilmadas, ya que el ganado aguanta hasta mediados de junio porque si sube antes las montañas están nevadas. Esa espera de mes y medio es fatal, pues ocurre en el momento en el que todo el ecosistema estaba adaptado al movimiento de los rebaños, con todas las aves en plena nidificación, los árboles brotando… La modernidad tiene otros condicionantes gravísimos y es que el ganado no es ya que vaya en tren, es que ahora se queda en las dehesas todo el año. (Jesús Garzón, entrevistado por Pedro Cáceres, Madrid,  2006 : http://www.elmundo.es/suplementos/natura/2006/9/1165618807.html9      

 

Anchura de estos caminos de las grandes migraciones:

  • Cañada real: ancho de 90 varas castellanas (75,22 metros)
  • Cordel: 45 varas castellanas (37,71 metros)
  • Vereda: 25 varas castellanas (20,89 metros)
  • Colada: menos de 25 varas castellanas
  • Descansadero. Ensanchamiento de la vía pecuaria, donde los rebaños podían descansar o pasar la noche.
  • Abrevadero. Podían ser pozos con pilones o bien se hacían coincidir con el paso de arroyos, ríos o lagunas.
  • Majada. Lugar donde los rebaños pasaban la noche.